La “ purga” pendiente
Obviamente cuando me refiero a purga, no lo hago como una medicina que se toma para defecar, me refiero a la eliminación de funcionarios, empleados, miembros de una organización, etc., que se decreta por motivos políticos, y que puede ir seguida de sanciones más graves. O lo que es peor; las purgas post guerras. La eliminación de todo sentimiento contrario al nuevo orden establecido. ¡Naturalmente por los vencedores!
Pero sin embargo, en España se pretende algo insólito en el mundo: “Purgar a los hijos de los vencedores de una guerra” , ya que a los padres es imposible, la inmensa mayoría yacen en sus tumbas. Y esto lo digo en base a las declaraciones del nuevo ministro de justicia, señor Fernández Bermejo. “Ayer luchamos contra los padres, hoy lo hacemos contra los hijos”, y a numeras voces que exigen y claman que otros condenen un pasado adverso para ellos.
Que yo sepa, ningún pueblo de la faz de la tierra haya tenido que pedir perdón a sus vencidos en una guerra; a lo sumo han llegado a la reconciliación y a la afronta del futuro de la mano. Japón con los Estados Unidos, y las dos Alemania desunidas durante más de 40 años, hoy tirando juntas del carro son un ejemplo.
Pero como apunto antes, al parecer, para que la reconciliación de una guerra que ocurrió hace setenta años, sea total e inmune, según unos, los herederos de los vencedores de aquella contienda (por lo visto son los hijos a los que se refiere el señor Fdez. Bermejo) deben condenar los pecados de sus padres si se quieren reinsertar al nuevo orden que se pretende establecer, y que al parecer no tienen cabida, y serán considerados como renegados los que no lo hagan.
Es que hemos pasado de una España de pandereta y mantilla, a una España esperpéntica e insólita.
¡Bendito Pueblo!

Escribo con la total y absoluta libertad que me de el medio y mi conciencia; a pesar de tu intransigencia.
