Que un asesino sanguinario como de la Juana Chaos, confeso y orgulloso de sus crímenes y sin arrepentirse de ellos, sea objeto de tantos privilegios por las fuerzas de seguridad, prisiones y gobierno de la Nación, es un fenómeno social digno de ser estudiado.

Millones de ciudadanos españoles y emigrantes que llevamos una vida insignificante, sometidos a todos los rigores del estado: multas, embargos, retirada de carné de conducir y otras contingencias que nos pueden privar de lo más elemental de nuestras subsistencia en cuanto no cumplamos con los deberes de ciudadanos, vivimos con la espada de Damocles sobre la cabeza; somos esa masa que no tiene más entidad que la de financiar al estado y elegir a los que nos van a gobernar cada cuatro años.

Los que tenemos que perder, por muy poco que sea lo que tengamos, vivimos como dije antes en un estado de tensión e impotencia, y siempre en guardia para la guardar “la viña”, y expuestos a perderla en cualquier momento.

De la Juana Chaos, reconozco que dentro de sus desdichas es un privilegiado. Traer en jaque a todo un ejecutivo, y ser tratado entre algodones como una joya muy delicada que si se rompe va causar un terrible quebranto al gobierno, es un hecho que el ciudadano que antes describí, no se explica como es posible que puedan suceder estas cosas.

En cuanto de la Juana Chaos quede libre, que será muy pronto, la vida la tiene solucionada; vender su historia a la prensa amarilla y teles basura le va a proporcionar millones a espuertas; no le va a afectar el euribor para nada, sin embargo, el mes de Marzo próximo, miles de hipotecados se verán en la calle, ya que anuncian subidas que dejarán a muchos con una mano delante y otra detrás.

Vivimos un sistema económico dictatorial. La elite gobernante esquilmará a la masa hasta límites extremos. Ya se habla de prolongar la vida laboral hasta los 70 años, y las pensiones vuelven a “mosquearse”. Como esto siga así más de un ciudadano desesperado se va a convertir en un de la Juana Chaos para solucionar su vida para siempre.