Aunque no os lo creáis, soy una persona sin creencias religiosas; pero esa actitud no me autoriza para combatir ninguna confesión, aunque si me faculta para analizar lo que representa al ser humano el culto a las mismas.

La primera premisa, es que cualquiera de las religiones del mundo son seguidas por millones de personas; y ante ese hecho irrefutable, lo primero que me planteo es que se merecen mi respeto sin ninguna clase de condicionamientos. ¬ŅO es que acaso el que reniegue de una confesi√≥n es m√°s inteligente que todos que la profesan? S√≥lo un estulto podr√≠a decir que si.

Creo firmemente que la religi√≥n cat√≥lica es la doctrina que m√°s se acerca a lo que considero m√°s fundamental para la convivencia del hombre con el hombre y con su esp√≠ritu. Si, soy consciente que en su proselitismo, ha causado en otros seres humanos muchas aberraciones; pero eso suced√≠a en siglos pasados, y el papa Juan Pablo II ya pidi√≥ perd√≥n al mundo por los pecados de la iglesia que √Čl tan dignamente represent√≥.

La Iglesia Cat√≥lica, hoy no predica el odio ni el resentimiento, pero act√ļa con arreglo a sus dogmas, ¬°naturalmente que no podr√≠a ser de otra manera! Dogmas que a trav√©s de numerosos concilios y homil√≠as, ha intentado adaptarlos a los nuevos tiempos, pero sin perder su esencia. Y precisamente, la actitud de la Iglesia Cat√≥lica es la que enerva a muchos de sus enemigos, y proclaman su desaparici√≥n de la faz de la tierra como si se tratara de un c√°ncer que hay que extirpar.

Si todo ser humano estuviera capacitado para destruir lo que detesta u odia, el mundo hace a√Īos que se hubiera extinguido; el mismo hombre se hubiera destruido; y aunque lo ha intentado a trav√©s de la historia, siempre la Cruz y el Sagrado Cor√°n han resurgido entre las ruinas del ente.

Que nadie se crea en posesión de la verdad en materias etéreas; respetemos todo signo de religión y a los que la profesan; respetemos el Sagrado Corán y sus fundamentos, por mucho que sean incomprensibles para los occidentales; pero también pidamos que el Sagrado Corán respete los íconos de la religión católica, y que no se sientan heridos ni humillados ante la vista de alguno de ellos.

Los que odien, comprendo que no compartan mis palabras, pero estoy seguro, que los que en su espíritu viva la concordia y el deseo de convivencia, estarán conmigo.

Paz en la tierra a todas las personas de buena voluntad

¬°¬°¬°FELICES FIESTAS PARA TODOS!!!