Reconozco que creía que con la desaparición de Sadan Hussein, Iraq en unos poco años se convertiría en una democracia de tipo Occidental: con sus elecciones cada cuatro años y con todas las libertades y derechos del individuo, incluida las religiosas. Pero no tuve en cuenta un dato fundamental: en Iraq viven islámicos, no suecos.
Desconozco la relación de fundamentalistas e islámicos moderados que existen en Iraq, pero me consta, que al igual que en España con ETA, les basta media docena mal contados de fanáticos para traer en jaque a todo un pueblo; y si ese pueblo es democrático y con leyes fundamentales que amparan los derechos humanos, miel sobre hojuelas, para ellos mucho mejor.
El fundamentalismo representado hoy por Ben Laden y el presidente de Irán, Mamad Ahmadineyad, que ha declarado que Israel debe ser borrada de la faz de la tierra; sus intenciones con respecto a adoptar los sistemas democráticos del mundo libre, debemos saber todos que no están en esa dirección; que sus intenciones son las de derribar los sistemas que sustentan los países desarrollados e imponer en el mundo sus sistemas tiránicos. Sueñan con un mundo sin infieles.
Por eso estoy absolutamente convencido que tratar de llevar los sistemas de vida occidentales a los países islámicos, es, permitan la comparación, como pretender que el señor Ornaldo Otegui, bese la bandera española y jure fidelidad a la Constitución Española. ¿Lo ve posible algunos de ustedes?
Me consta que existe un mundo árabe que sin perder sus hábitos, se han adaptado a la vida occidental, y que no representan ningún peligro para los occidentales, salvo aquellas llamadas células durmientes en los países del oeste a la espera de la “llamada de Ala”. Pero si es cierto, que el fundamentalismo islámico representa un peligro para los occidentales.
Por eso reconozco que la labor de los EE,UU y países que le apoyaron, han cometido el error de creer que podrían llevar la razón de la democracia a unos pueblos que no creen en ella. Es lo mismo, y permitan otra vez otra comparación de por las buenas hacerle tomar la comunión a don Santiago Carrillo Solares.
Dejemos a los islamistas en paz, no nos metamos con ellos, que ellos se lo guisen y ellos se lo coman, pero ¡eso sí! Con un ojo mirando a Oriente.


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